"Recuérdame", fueron tus palabras, "¡ha llegado mi momento…, ya tengo que partir mi amor!"
¡No me olvides! Te pido no llores por favor, anidarás en mi corazón por siempre.
Llámame y me tendrás al instante, muy cerca a tu lado, las veces que lo desees.
Te amé solo a ti mi amada. Sueña en mi regresó, aunque tenga que emigrar mas no dejaré de amarte jamás.
Me cuesta dejarte , tanto te soñé... Esperé por ti; es más te amé antes de conocerte. Nunca llegué siquiera a imaginar que nuestro amor se vería herido por mí partida.
Y, le agradezco a Dios qué sea yo quien deba dejarte, porque sin ti no sabría ni querría vivir. Tu mirada me enseño a quererte día a día; tus besos eran mi aliento; tu llegada me convirtió en el hombre más feliz, cómo nunca esperé serlo, caí rendido ante el brillo de tu alma. En ti y en tu nieta encontré a mi hijita, que la perdí con solo tres añitos.
No dejes de mirar al mar, como siempre lo hacíamos juntos, abrazados y besándonos...
Versión revisada y recitada por Dama de Rojo

