Mi cielo es tu cuerpo. Sueño con su roce, y mi ambición es palparlo sobre mí todas las noches transformándose en la droga poderosa que me llevará al delirio más alucinante.
Mis deseos son seguir unida a ti. Sólo con sentir tus caricias llego a la inquietud. Pero, con toda esta locura, ¿será nuestro destino no ser felices?
Incierto es mi porvenir sin ti a mi lado. ¡Cómo quisiera expresarte mi sensibilidad para contigo, mis ilusiones, mis sueños…!
Temo enloquecer si no vivo este amor. Desearía disfrutarlo tanto, solo para que tú vivas feliz.
Más yo, después de ser un sol oculto durante mucho tiempo, he llegado a la hora de brillar con mi propia luz.
Esta indecisión que aún hoy me sigue atormentando, acaso mañana sea el grito de mi vida nueva. Porque, al ser tuya, el placer me transformará con delirio; sintiéndome amada, quizás, por vez primera.
Recuerdo aquel suave roce de tus besos en mi rostro, y lo que mis labios exclamaban en esos momentos, cual una suave melodía… como el canto a la pasión: ¡¡Cuánto te Amo…!!

